Pata de Cumbia

No se por donde empezar a contar, y mira que esto es largo eh! Llego a visitarme el viernes a las 12am alteradisima, y me dijo "Flaca! me tenés que contar como estás" y acto seguido me contó a los gritos, bailado de la emocion que habia cambiado el auto y que se habia puesto de novia con un viejo.
Contexto, 12 am, en el balcón de mi deparamento de Lima, fumando, tomando whiscola sin hielo, con campera de jean todavia puesta.
Me vuelve a decir, "Contame como estas, me vine hasta aca para saber como estas" acto segido mira la hora y dice, "Negrita! vamos a bailar que es re tarde".

Primer pub, entramos, pedimos cerveza, empieza a mirar a un pelado y ella grita, "Este pelado se la come no?". Viene la moza y nos avisa que están cerrando, que paguemos y que la barra ya esta cerrada. No se puede tomar mas. "Negra, queremos otra cerveza", la moza le dice que no y ella insiste una vez mas. No.
Aparece un tipo, bajito, cualquiera notaria a 4 cuadras que es nativo, pero cuando se nos acerca se hace el que habla ingles y nos regala 2 chopps extra large de cerveza. Inmediatamente en pose galan dice en ingles, "te escuché cuando pedías más, golosa".

Sonrisa y cagamos, el tipo se sentó. Policía de una embajada británica dijo que era, todo en ingles, y se la daba de jefe. Ella fascinada no se daba cuenta que el tipo era local y le respondia también en ingles mientras me hacia comentarios del tipo en español.

Con el chopp regalado ya se le puso el ojito en pedo, vos tambien seguro ya te das cuenta. Le cambia la cara en un segundo viste?.

Cuando se sentó el segundo galan, un gordito borracho de origen sudafricano me creí morir. Era de ojos azules y aparecio hablando en español dificultoso maravillas de buenos aires. Este tambien venía con cerveza. No se bien que significa cerrar la barra en ese lugar.

El tercero que se acercó por supuesto era el pelado, que parece que al final no se la comia. Tambien parece que no tenía todos los dientes, pero como era pelado y británico era lindo al final, y viejo verde tambien.

Ella murió de amor con el pelado y abandonó al policeman y al sudafricano, pero cantamos cartón lleno cuando llegó un paraguayo con aires de chileno y un gordo al que ni me di vuelta para mirar y se quedaron parados observando la mesa como si lo nuestro fuera la final de un partido de poker, o como si fueramos las unicas mujeres del pub. Bueno, estaban las mozas y nosotras...

Enloquecida, en celo y con el ego por las nubes, subia el tono de voz cada vez más y les preguntaba 3 o 4 veces lo mismo y les respondía pavadas. Aprendi algo, muchas risas es siempre la clave para tener la mesa siempre llena y beber sin parar. El lugar finalmente cerró y nos obligaron a irnos porque si hay un dios existió y escucho mis ruegos pero...la que te dije ya había calentado los motores y cuando arranca esa moto infernal no la para nadie.

La lleve a bailar, y claro, tanto dance atrajo a todo tipo de especímenes, el más notorio fue uno alto, quemadisimo de cama solar, como vos en aquella foto que tenes del casorio de tu hermano, pelo largo por la cintura, negro y super lacio, en manos del cual pensé que la perdía.

La dejé con el indio y me fui a la barra a pensar como hacer para volver sola, como coordinar para que no se pierda y mientras estaba imaginandome como hacer para transportarme telepaticamente a la cama y acostarme a dormir la veo llegar gritando "Flaca! me pidió coca, yo le ofreci de mi latita de coca cola y el indio queria de la otra!" "Negra!, Negra, casi me muero..."

El indio no tuvo futuro y volvimos juntas a la pista, inseparables, hermanadas pero cuando me di vuelta en un giro del baile ya se había esfumado. El chico de la barra, una especie de mozo pero de boliche me dijo, "Si estás buscando a tu amiga está allá, contra la pared, atras del bajito de pulover". La imagen te la ahorro.

Volvió radiante cuando prendieron la luz y sin darse cuenta que yo estaba charlando con Ariel (el mozo, si) me dijo, "Flaca! quiero más!" (wtf?) "Nos vamos a dormir", dije yo. "Cierran el lugar".

Salimos a la calle y en vez de frenar un taxi, se subio un auto particular, el tipo tambien nos hablaba en inglés lo que me hizo pensar que capaz nosotras pareciamos gringas. Era otro viejo pajero, tal cual como sería el ex novio de ella si tuviera auto. El flaco este nos llevó de vuelta a mi casa. Estaba re contento, charlaba y charlaba seguro pensando la fiesta que se iba a hacer con estas dos gringas...

Cuando llegamos a la puerta ella le dio un beso en la boca, le dijo gracias y se bajo del auto. Te juro que cuando la escuché roncar respire aliviada.

Me canse de escribir pero para que te des una idea esto fue solo el viernes....hoy es lunes y sobrevivi, pero todavía no pude contarle como estoy.

Guillermo

Él habia empezado en la oficina camuflado en un grupo de doce. Todos nuevitos, con ganas de sobresalir. Y él sobresalió, al menos para mí. Siempre que yo entraba a la oficina él levantaba la vista y me saludaba. Los nuevitos nunca me saludan, me tienen como miedo, o les da vergüenza, no se bien.



Él igual me saludaba, no me tenía miedo. A mi me daba risa, y algunas veces pensaba que había onda... pero igual capaz que no. No se, porque entre que yo soy un poco insegura, y los kilitos que tengo de más, me convencí de que era simpático y nada más.



No me aprendí su nombre pero yo le decía CK por el perfume que usaba, y él siempre se reía. Le parecían cómicos mis chistes, me decía, y se reía. A veces, si yo me quedaba sin almorzar él me traía algo cuando volvía, o me obligaba a bajar al kiosko y me acompañaba. Me decía que nunca hay que saltear comidas.



Un día empezamos a sentarnos uno al lado del otro. Pasábamos un montón de tiempo juntos, me hacia reir un monton, me contaba cosas de sus hermanos, o de los otros nuevitos. Siempre repetía que se sentía muy solo y a mi la cabeza me iba a mil.



Eramos muy distintos, pero cuando me contaba que le gustaba cocinar y los deportes de acción yo me imaginaba casada con él. Entrabamos a la iglesia y él estaba en el altar, y de su lado, todos los nuevitos, y de mi lado mi amiga Florencia, mi única amiga, porque yo tengo una sola amiga y con esto me sobra. Ella decía siempre que a mi me gustaba CK y yo se lo negaba pero me reía. Me re conoce la Flo.



él era 5 años más chico que yo, y la realidad era que trabajabamos juntos así que yo no le daba ni una pista para que él no supiera que me gustaba.



Un día que discutí con mis amigas, salimos de la oficina y me insistió para ir a tomar unos tragos y olvidarme del mal momento. Pasamos por su casa porque se quería cambiar y ahi vi su departamento, su cama, su placard.



Tenía todo ordenado, todo limpio... y cuando se terminó de cambiar me dijo, bueno vamos?

Soledad

Ella no parecía una de esas chicas que dejaron todo para apoyar al marido y seguirlo por el mundo sino todo lo contrario, antes de conocer el secreto, hubiéramos apostado plata que era él quien la seguía a ella.

No es que él no tuviera carácter, pero verlos a los dos juntos daba esa sensación. El con sus 120 kilos era un tipo callado, que fumaba en silencio. Ella flaquisima y rubia, fumaba siguiendole el ritmo. De no haberlos escuchado hablar hubieramos jurado que era lo único que tenian en común.

Tenía la voz ronca, como de mujer que canta tango y nunca le vimos una sonrisa. No sabíamos si había algo que la hiciera reir alguna vez, pero sospechábamos que era amante del humor negro y se reía a carcajadas con una pelicula de terror. No se, capaz no.

Con nosotros no hizo muchas migas, creo que la envidiabamos un poco porque siempre nos contaba que se levantaba tarde, y que tono de color de uñas estaba de moda. Por esos días nos gustaba juntarnos a comer y charlar de política y como sabíamos que el gordo era derechista preferíamos que viniera con ella porque así se quedaba en silencio.

Cuando entramos un poco en confianza, ella nos dijo que era menemista, y a mi casi se me cae el plato con las empanadas. Creo que hubo un silencio incómodo pero no lo se porque yo me quede completamente desconcertada. Pensé que era conchuda, no tonta.

Y digo tonta no porque sea menemista, porque podía serlo, capaz ella en el uno a uno había podido ir a Miami, y comprarse cosas importadas, no se, pero tan tonta como para decirlo? Decirlo adelante de nosotros que siempre estábamos enroscados discutiendo ideas zurditas y hablando de ir a cuba? Tan tonta no.

Desde ese día les empecé a prestar más atención y descubrí algo clave. Ella no le elegía la ropa. Ella no le decía que ponerse. La posta me la cantaron los zapatos. Él usaba unos zapatos negros que ninguna mujer en su sano juicio le dejaría usar a su marido. Aparte, nunca jamas lo vi usar jeans, siempre pantalones negros, como si aun le quedara viva una rebeldía adolescente. Medio metalero el gordo. Era evidente que él se vestía sin consultarla y se ponía lo que quería, eso era muy raro.

Para colmo, no se perdían ni una de todas las salidas grupales, así que yo tenia material para mi análisis en abundancia. Ella llegaba seria, traia algo comprado para el postre, y el gordo pasaba al living y se servia un trago. Ella tomaba vino, tinto, y rara vez comía. Se quedaban casi siempre en silencio y nunca entendimos porque seguían viniendo.

El día que entendí todo fue cuando entre a la cocina y ella explicaba: el secreto para cocinar una salchicha es poner el fuego lento, que el agua nunca llegue a hervir.

Ahí lo supe, confirmadísimo. Seguían viniendo porque con nosotros era el único lugar en donde ella se sentía una mujer moderna, fumadora e intelectual.